por Marisol Oviaño
Fotografía en contexto original: reddit


Una buena charla con mis viejos proscritos que nos permite reconocernos los unos en los otros, el placer de unas risas, unas cervezas, una pizza cuatro quesos en una terraza esta noche de este junio desabrido y raro, un vagabundo que ha salido de una esquina gritando, caballeros que escoltan a la frágil dama.

Después en la carretera, Bob Marley y yo solitos con mi coche, mi cómplice, que rueda como si me leyera el pensamiento.

Mis hijos, que me reciben todavía despiertos llenos de anécdotas que contar, como si no me hubieran visto unas horas antes, aliviados por mi regreso de la selva sana y salva.

Correos de gente entrañable que hay que contestar.

Estar viva.